2º     parte

- Hay una persona echando espuma por la boca y dando botes, ¿es un ataque de epilepsia?, ¿qué hacer?

            Ante una posible crisis epiléptica lo más importante es procurar que la victima que la esta sufriendo no se dañe con objetos que pueda golpear con sus convulsiones, procederemos a la retirada de todo material que pudiera dañarle y colocaremos un trapo o almohada bajo la cabeza para amortiguar los golpes. Si nos es posible colocaremos un objeto blando entre los dientes, como un pañuelo, sin obturar completamente la boca. No utilizaremos ningún objeto que pueda romperse, como bolígrafos, o romper los dientes.

           Informaremos al servicio de urgencia o trasladaremos a la victima al centro de salud.

- Una persona lleva 5 horas expuesta al sol y tiene temblores, ¿puede ser una insolación?, ¿qué hacer?.

          Si la persona está temblando, pálida, pulso acelerado, débil y con calambres en los brazos, piernas y abdomen, es una insolación. Nosotros le podremos ayudar tendiéndolo en el suelo y elevándoles las piernas, siempre a la sombra y le taparemos con una toalla o una manta. Si está consciente cogeremos 1 litro de agua fresca y le echaremos una cucharada de sal fina y se la iremos dando mientras lo trasladamos, tumbado, al centro de salud más cercano. Debemos acompañarle y colocarle un recipiente a su lado, ya que cuando esté ingiriendo el líquido, posiblemente vomitará, ya que tendrá la sensación de beber agua del mar, debemos intentar de que se beba todo el líquido, aunque siga vomitando, ya que lo que expulsa es parte del agua pero la otra, aproximadamente una cuarta parte, se queda en su organismo y le ayuda a hidratarse durante el traslado.

- Me sangra mucho la nariz, ¿qué hacer?.

           Lo primero es tranquilizarse, porque la sangre nos suele asustar un poco, luego coger una gasa estéril y cortarla por la mitad, haciendo dos bolitas mojadas en agua oxigenada y agua del grifo e introducirlas en el orificio por el que sangras, te presionas e inclinas la cabeza hacia delante unos 3 minutos. Si té quitas las bolitas y sigues sangrando, se repite el proceso y en caso de no remitir, nos deben de trasladar al centro de salud más cercano.

- Si me ha caído jabón, mistol o cualquier objeto en los ojos, ¿debo frotarme para aliviar los picores?, ¿cómo debo tratarme los ojos?.

           Sea cual sea la sustancia que nos caiga en los ojos nunca debemos frotar, porque si el producto quema o daña una zona del ojo al frotar nos hará el daño en todo el ojo y en los párpados. Manteniendo el ojo abierto, realizaremos una limpieza con un chorro abundante de agua. Dejaremos caer el agua por el conducto lagrimal, para facilitar la salida del cuerpo extraño.
Si las molestias no ceden, procederemos a tapar el ojo afectado con una gasa y trasladaremos a la víctima al centro de salud para la valoración de un profesional.

           En ningún caso aplicaremos colirios sin prescripción médica.

- Me he caído y creo que tengo una luxación en el hombro, ¿qué hacer?.

           Las luxaciones son muy dolorosas, deforman la zona afectada y la dejan sin movilidad. Tenemos que inmovilizar la zona sin moverla y mucho menos intentaremos poner el hueso en su sitio, tan solo la inmovilizaremos mediante un vendaje compresivo, realizado por vendas, una sudadera, toalla, etc., y así nos dirigiremos al hospital o centro de salud, para la valoración del médico. Una vez observada la radiografía, el especialista podrá proceder a colocarnos el hueso en su sitio.

- Se ha caído una persona, por las escaleras, en la obra, etc. ¿qué hacer?.

           Lo primero y más importante es no mover a la persona y rápidamente avisar a una ambulancia, sin dejar de vigilarla, preocupándonos de entretenerla, para tranquilizarla y evitar que se quede dormida. Para poder tranquilizarla podemos realizar las siguientes preguntas: nombre, dirección, es decir, cualquier cosa que se nos ocurra, es importante repetir las preguntas para poder observar si las respuestas coinciden, ayudándonos ello para orientar al médico del estado en que se encuentra.

- Hay una persona con un objeto clavado en el pecho, ¿qué hacer?.

          Lo principal es avisar a una ambulancia, si el objeto continua clavado nunca lo retiraremos, procuraremos asegurarlo de manera que no se mueva para evitar que produzca más daños y esperaremos a los servicios de urgencia. En el caso de que el objeto no se encuentre clavado, procederemos a cubrir la herida con una gasa y un trozo de plástico y taparemos con esparadrapo tres de los cuatro lados de la gasa, esto se realiza para evitar que en heridas en el pulmón entre aire a través de la herida.

- Hay una persona con una herida en el abdomen, sangra mucho, ¿qué hacer?.

          Lo primero y más importante es avisar a una ambulancia y después procederemos a ayudar a esa persona. Lo haremos cubriendo todo el ancho y largo de la herida con gasas estériles, sábanas o camisas que no tengan pelusas y que estén limpias si es posible. Si vemos que tiene masa intestinal fuera, lo que son las tripas, no intentaremos volver a meterlas en el abdomen, la cubriremos de gasas empapadas de suero o de agua y sobre ellas le volvemos a poner papel de aluminio. Lo colocaremos con las piernas flexionadas y un poco incorporado de la espalda para que sujete la masa intestinal, intentaremos que no pierda el conocimiento y que no entre en parada cardio-respiratoria (P.C.R.).

- Tengo un perro grande y me ha mordido jugando, ¿qué hacer?.

          Igual que cualquier otra herida, se desinfecta con agua y jabón, se secará con gasas y pondremos gasas limpias y secas, con una leve presión sobre los orificios sangrantes, durante unos minutos intentaremos controlar la hemorragia y sin dejar de presionar y sin quitar las gasas empapadas de sangre, las cuales iremos cubriendo con más gasas limpias o una toalla, nos dirigiremos al centro de salud con los papeles del perro, para que vea las vacunas que tiene puesta, y en caso de que no conozcamos el dueño del perro, es decir que sea un perro callejero, se avisará al servicio de recogida de animales para hacer una vigilancia de 40 días para prevenir la rabia.